TonyFacts India

Redacción y sabiduría: Antonio
Anotaciones y edición: Antonio

A lo largo de nuestros viajes hemos ido aprendiendo muchas curiosidades que Antonio (es decir…yo) ha ido publicando como stories en Instagram lo que le gustó llamarlo TonyFacts India(#marketingPower😂)

Estas curiosidades las hemos ido poniendo por los diferentes post en los que tenía relación pero dado que al publicarlas en Instagram recibía muchos mensajes de todo tipo de público (¡mamá soy famoso!) hemos decidido recopilarlas por país para que sea mas fácil verlas todas. Aquí te mostramos todas las curiosidades de India.

Si te interesan estos datos te recomendamos leer los demás artículos sobre las India y nuestra guía completa de India. Estas curiosidades son solo un pequeño aperitivo y si te interesan te animamos a conocer más sobre el país y nuestras experiencias disfrutándolo.

TonyFacts India – Curiosidades India

💡 TonyFact: Meneo de cabeza

Una de las cosas que te va a llamar la atención en la India es el meneo de cabeza de los indios. Es un movimiento lateral, que parece un muelle flojo, como los de los muñecos del salpicadero del coche. Es un código de comunicación no verbal, ligado a su cultura de cortesía, que puede significar muchas cosas.

Para los occidentales, la comunicación es binaria: arriba y abajo es «sí», de lado a lado es «no». En la India, el head wobble es algo intermedio. No es un «no», pero tampoco es un «sí» rotundo. Es un gesto que sirve para decir «te entiendo», «quizás» o, simplemente, «te estoy escuchando»(cortesía, sin decir si estoy o no de acuerdo).

Es un gesto diseñado para evitar la rudeza. En la cultura india, decir un «no» se considera descortés, así que el meneo de cabeza amortigua y mantiene la armonía en la conversación, sin negar pero sin dar la razón.

En cuanto a la intensidad del movimiento, un meneo suave y lento significa cortesía o duda, y si es energico y rápido es que está entusiasmado con lo que dices.

Una de las cosas que te va a llamar la atención en la India es el meneo de cabeza de los indios. Es un movimiento lateral, que parece un muelle flojo, como los de los muñecos del salpicadero del coche. Es un código de comunicación no verbal, ligado a su cultura de cortesía, que puede significar muchas cosas.

💡 TonyFact: 330 Millones de Dioses

En la India se dice popularmente que tienen 330 millones de divinidades y si te pusiéramos a nombrar un dios por segundo, tardarías más de 10 años en terminar la lista. Los textos antiguos hablan más de 33 «tipos» de dioses pero la tradición popular ha expandido el número hasta el infinito para que haya un dios para cada necesidad.

En el hinduismo hay 3 dioses principales (la Trimurti): Brahma (el que crea), Vishnu (el que mantiene) y Shiva (el que destruye para volver a crear). Pero por debajo de ellos hay una estructura inmensa de avatares y espíritus locales. Hay dioses con cara de mono, con cuatro brazos y hasta diosas que bailan sobre cadáveres.

Lo más curioso es ver cómo integran lo sagrado en lo cotidiano y no es raro ver la imagen de un dios pegada en el salpicadero de un taxi, en la caja registradora o incluso en un azulejo en la calle para evitar que la gente orine ahí.

Si aparece algo nuevo en el mundo que necesita protección, se le crea un dios o se adapta uno. Existe, por ejemplo, el «Visa Temple» en Hyderabad, famoso porque miles de estudiantes acuden allí para rezar por que la embajada les apruebe el visado para Estados Unidos.

En la India se dice popularmente que tienen 330 millones de divinidades y si te pusiéramos a nombrar un dios por segundo, tardarías más de 10 años en terminar la lista. Los textos antiguos hablan más de 33 «tipos» de dioses pero la tradición popular ha expandido el número hasta el infinito para que haya un dios para cada necesidad.

💡 TonyFact: Dios Elefante

Si vas a la India, verás a Ganesh en todas partes desde las casas y los negocios hasta en collares de los conductores. Es el dios que elimina los obstáculos y trae buena suerte.

La leyenda dice que la diosa Parvati quería darse un baño y, para evitar que la molestaran, creó a un niño (Ganesh) a partir de la arcilla y el sudor de su piel, dándole vida y ordenándole que no dejara pasar a nadie. En ese momento llegó Shiva, su marido, tras una larga meditación en la montaña. Ganesh, que no conocía a su padre, le prohibió el paso y Shiva, que tiene un temperamento explosivo, se enfureció tanto por la insolencia del niño que, sin preguntar quién era, le cortó la cabeza de un tajo.

Cuando Parvati salió del baño y vio la escena, su rabia fue tal que amenazó con destruir el universo. Shiva, dándose cuenta del error que había cometido, prometió reemplazar la cabeza del niño con la del primer ser vivo que encontrara mirando al norte y que resultó ser un elefante.

Si te fijas en las estatuas de Ganesh, verás que siempre tiene un colmillo roto. Se dice que se lo rompió él mismo para usarlo como pluma y poder escribir el Mahabharata el libro más sagrado del hinduismo mientras un sabio se lo dictaba.

Si vas a la India, verás a Ganesh en todas partes desde las casas y los negocios hasta en collares de los conductores. Es el dios que elimina los obstáculos y trae buena suerte.

💡 TonyFact: El fuego sagrado

En la mayoría de las culturas, la muerte es un tema tabú, pero en Varanasi, la ciudad más sagrada de la India, ocurre a plena luz del día, frente a miles de personas a orillas del río Ganges. Y lejos de ser triste, para un hindú, es el mayor éxito que se puede alcanzar en la vida.

Varanasi es considerada la capital espiritual del país y se cree que fue el hogar del dios Shiva. Según la tradición, morir aquí o ser cremado con el fuego eterno de Shiva, otorga el Moksha, la liberación definitiva del ciclo de reencarnaciones (Samsara) para no tener que volver a nacer y sufrir en este mundo.

En los Ghats, las escaleras que bajan al río, las piras funerarias arden las 24 horas del día. Hay familias que viajan durante días con sus difuntos para que sus cenizas terminen en el Ganges. Es un espectáculo crudo, pero extrañamente pacífico, donde la vida y la muerte se tocan.

Como curiosidad extra hay un lugar, Mukti Bhavan, conocido como el «Hotel de la Muerte». Es un hostal donde la gente que sabe que va a morir pronto puede alojarse hasta 15 días para esperar su final en la ciudad sagrada.

En la mayoría de las culturas, la muerte es un tema tabú, pero en Varanasi, la ciudad más sagrada de la India, ocurre a plena luz del día, frente a miles de personas a orillas del río Ganges. Y lejos de ser triste, para un hindú, es el mayor éxito que se puede alcanzar en la vida.

💡 TonyFact: Los Sadhus

En los alrededores del Ganges, se pueden ver a los Sadhus, hombres santos que han renunciado a todo (familia, posesiones, dinero e incluso a su propia identidad legal) para alcanzar la iluminación. Pero no creas que se limitan a meditar sentados en silencio, algunos llevan el ascetismo a límites que desafían la biología.

Un Sadhu es, técnicamente, una persona muerta para el mundo material y muchos incluso celebran su propio funeral al empezar esta vida. Para demostrar que su espíritu es más fuerte que su cuerpo, realizan votos llamados Tapasya que pueden ser desde vivir en una cueva en el hielo, pasar años sin hablar o alimentarse solo de lo que la gente les ofrece. Lo que más impacta es su apariencia con cuerpos cubiertos de ceniza (que representa la fugacidad de la vida), barbas infinitas y ropas de color azafrán.

Uno de los más famosos es el de Amar Bharati, un Sadhu que en 1973 decidió levantar su brazo derecho en honor al dios Shiva y no volver a bajarlo. A día de hoy, su brazo sigue levantado, totalmente atrofiado y con las uñas creciendo en espiral. Para él, es una forma de conectar con lo divino y para el resto del mundo, es una de las mayores demostraciones de fuerza de voluntad de la historia.

En los alrededores del Ganges, se pueden ver a los Sadhus, hombres santos que han renunciado a todo (familia, posesiones, dinero e incluso a su propia identidad legal) para alcanzar la iluminación. Pero no creas que se limitan a meditar sentados en silencio, algunos llevan el ascetismo a límites que desafían la biología.

💡 TonyFact: Caníbales del Ganges

En las sombras de los campos de cremación de Varanasi viven los Aghori, quizá la secta más incomprendida y extrema del planeta. Aunque el mundo los mira con horror por su canibalismo ritual, para ellos, ingerir carne humana no es locura, sino un acto de compasión suprema.

Según la tradición hindú, hay ciertos cuerpos que no se incineran (como los de niños, mujeres embarazadas o hombres santos), sino que se entregan directamente a las aguas del Ganges. Los Aghori creen que todo en el universo es sagrado y que la distinción entre lo puro y lo impuro es solo una ilusión humana y recogen estos restos para consumirlos ritualmente. Creen que, al ingerir esa carne, actúan como «fuego humano» terminando la purificación y ayudando a esa alma a romper el vínculo con su forma física quedando libre para siempre.

Para un Aghori, el cuerpo humano es simplemente un envase de materia sin valor una vez que la vida se ha ido. Por eso suelen usar un cráneo humano (kapala) como su único plato y vaso para comer y beber. Al hacerlo, se recuerdan que la muerte está presente en cada bocado y que, al final, todos volveremos a ser la misma ceniza.

En las sombras de los campos de cremación de Varanasi viven los Aghori, quizá la secta más incomprendida y extrema del planeta. Aunque el mundo los mira con horror por su canibalismo ritual, para ellos, ingerir carne humana no es locura, sino un acto de compasión suprema.

💡 TonyFact: Vacas sagradas

Para los hindúes, la vaca es un animal sagrado, un símbolo de la madre tierra y de la generosidad, ya que da leche, combustible (con sus excrementos) y ayuda en el campo sin pedir nada a cambio. Por eso, verlas paseando por el centro de ciudades o masticando cartones en un callejón de Benarés es lo más normal del mundo.

Lo más increíble es cómo se adaptan al entorno y como las vacas indias son expertas en seguridad vial. Cruzan avenidas de seis carriles con una calma que ya querría cualquier peatón, sabiendo perfectamente que nadie se atreverá a tocarlas. Chocar con una no solo es un desastre para el coche, sino un problema legal y estigma social.

En algunos Estados de la India, el gobierno ha empezado a ponerles microchips de identificación y etiquetas amarillas en las orejas para tener un censo de las «vacas urbanas». Incluso existen «Gaushalas», que son especies de residencias de ancianos exclusivas para vacas que ya no dan leche, para que puedan jubilarse con dignidad y comida asegurada.

Para los hindúes, la vaca es un animal sagrado, un símbolo de la madre tierra y de la generosidad, ya que da leche, combustible (con sus excrementos) y ayuda en el campo sin pedir nada a cambio. Por eso, verlas paseando por el centro de ciudades o masticando cartones en un callejón de Benarés es lo más normal del mundo.

💡 TonyFact: 25.000 ratas

Si tienes miedo a los roedores, el templo de Karni Mata no es para ti, pero para los locales es uno de los lugares más sagrados. Aquí, las ratas no son una plaga, son su familia.

La leyenda cuenta que Karni Mata, una encarnación de la diosa Durga, pidió al dios de la muerte, Yama, que reviviera a su hijo. Cuando Yama se negó, ella decidió que todos los miembros de su casta no morirían, sino que se reencarnarían temporalmente en ratas antes de volver a nacer como humanos “robándole” sus almas a Yama.

Hoy en día, más de 25.000 ratas negras viven en el templo y los fieles les llevan leche y comida puesto que creen que son sus antepasados reencarnados como roedor.

Entre los miles de ratas negras, existen unas pocas ratas blancas que se cree son las manifestaciones directas de la propia Karni Mata y sus hijos. Si consigues ver una en el templo, ¡tienes asegurada la buena suerte de por vida!

Eso sí, ten cuidado por donde pisas ya que si matas a una rata, las leyes del templo te obligan a reemplazarla por una estatua de rata de tamaño real… hecha de oro macizo.

Si tienes miedo a los roedores, el templo de Karni Mata no es para ti, pero para los locales es uno de los lugares más sagrados. Aquí, las ratas no son una plaga, son su familia.

💡 TonyFact: El Pito Indio

En occidente, tocar el pito del coche es sinónimo de enfado o estrés. En India, el claxon es una herramienta vial, tan necesaria como el volante o los frenos.

Si te fijas en la parte trasera de los camiones, verás casi siempre una frase pintada con colores brillantes: «HORN OK PLEASE». No es una sugerencia, es una invitación. En un país donde los espejos retrovisores suelen ir plegados para que no se rompan en los callejones estrechos, tocar el claxon es la forma de decir: «Eh, que estoy aquí, te voy a adelantar por la derecha/izquierda/arriba».

El tráfico en la India es un caos organizado que fluye gracias a una banda sonora constante. Hay pitos cortos para saludar, pitos largos para avisar en una curva sin visibilidad y pitos rítmicos que son casi una conversación. Es un ecosistema sonoro que, aunque parezca desesperante al principio, tiene sus propias reglas de cortesía.

La obsesión por el claxon es tal que algunas marcas de coches publicitan modelos para el mercado indio con claxon más resistentes, diseñados para ser pulsados miles de veces.

En occidente, tocar el pito del coche es sinónimo de enfado o estrés. En India, el claxon es una herramienta vial, tan necesaria como el volante o los frenos.

💡 TonyFact: El Dios Moto

En el hinduismo hay miles de dioses y cultos pero este es uno de los más curiosos. En la carretera cercana a Jodhpur está el templo de Om Banna, más conocido como «Bullet Baba» donde los conductores se bajan del coche para rendir culto a una motocicleta Royal Enfield Bullet 350cc.

La historia parece de película. En 1988, un joven llamado Om Banna murió al chocar con su moto contra un árbol. La policía se llevó la moto a la comisaría, pero, a la mañana siguiente, la moto apareció de nuevo en el lugar del accidente. Pensando que era una broma, la policía volvió a llevársela, la encadenó y vació el depósito de gasolina. No sirvió de nada y al amanecer, la moto estaba otra vez bajo el mismo árbol. Al ver que volvía a casa sola, los locales entendieron que el espíritu de Om Banna seguía allí para proteger a los viajeros.

La devoción es tan real que las ofrendas son tan peculiares como la historia. En lugar de solo incienso, muchos fieles ofrecen botellas de whisky (la bebida favorita de Om Banna) vertiéndolas sobre la rueda delantera. Se dice que si pasas por esa carretera y no te detienes a presentar tus respetos, ¡tendrás un viaje lleno de mala suerte!

En el hinduismo hay miles de dioses y cultos pero este es uno de los más curiosos. En la carretera cercana a Jodhpur está el templo de Om Banna, más conocido como «Bullet Baba» donde los conductores se bajan del coche para rendir culto a una motocicleta Royal Enfield Bullet 350cc.

💡 TonyFact: El Libro Dios

En la mayoría de las religiones, los libros sagrados se guardan en estanterías pero para los Sijs, su libro sagrado, el Guru Granth Sahib, no es solo un texto, es una persona viva. Literalmente es el undécimo y último Gurú de su religión, y se le trata con el mismo protocolo que se le daría a un rey o a un profeta de carne y hueso.

Por la mañana, se le despierta con una ceremonia solemne y se le lleva en procesión sobre los hombros de los fieles hasta un trono bajo un palio de seda. Durante el día, se le abanica constantemente con un plumero de crin de caballo para que no pase calor y para espantar a las moscas, como se hacía con los marahajas. Por la noche el libro es retirado a descansar. Se cierra con delicadeza, se envuelve en mantas de seda y se lleva a su dormitorio privado para que duerma hasta el amanecer.

La devoción es tan real que en el Templo Dorado de Amritsar, el lugar más sagrado de los Sijs, el libro tiene su propio carruaje de oro para los traslados. Además, cualquier persona, sea de la religión que sea, puede entrar a visitarlo y comer gratis en su comedor comunitario. Eso sí, para estar en presencia del «Libro Gurú», es obligatorio cubrirse la cabeza y descalzarse.

En la mayoría de las religiones, los libros sagrados se guardan en estanterías pero para los Sijs, su libro sagrado, el Guru Granth Sahib, no es solo un texto, es una persona viva. Literalmente es el undécimo y último Gurú de su religión, y se le trata con el mismo protocolo que se le daría a un rey o a un profeta de carne y hueso.

💡 TonyFact: El Juego del Karma

Seguro conoces Serpientes y Escaleras, el juego que cuando caías en una escalera te adelantabas de fila y cuando caías en una serpiente retrocedías. Pues bien, este juego no nació para entretener a los niños, sino para dar una lección moral y espiritual hace más de 700 años en la antigua India.

Originalmente se llamaba Moksha Patam y el tablero era una representación del camino de la vida hacia la iluminación (el Moksha). Las escaleras representaban virtudes como la fe, la humildad o la generosidad, que te hacían ascender espiritualmente. Por el contrario, las serpientes eran los vicios como la ira o la lujuria, que te hacían retroceder y reencarnarte en niveles inferiores.

Cuando los ingleses colonizaron la India en el siglo XIX, se llevaron el juego a Europa, le quitaron toda la carga filosófica y religiosa e igualaron el número de serpientes y escaleras. En el original había muchas más serpientes para demostrar que el camino al cielo es difícil y la casilla final (la 100) representaba la liberación total del alma.

Seguro conoces Serpientes y Escaleras, el juego que cuando caías en una escalera te adelantabas de fila y cuando caías en una serpiente retrocedías. Pues bien, este juego no nació para entretener a los niños, sino para dar una lección moral y espiritual hace más de 700 años en la antigua India.

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