Redacción y sabiduría: Alice
Anotaciones y edición: Antonio
Organizar un viaje de un mes no es tarea sencilla. Si alguna vez te has cruzado con nosotros, ya sabrás que nos encanta ayudarte a preparar escapadas: desde un fin de semana, una semana y ahora, ¡un mes entero! Y, por si fuera poco, también tenemos la versión de un año. Porque si has llegado hasta aquí, es que tu alma viajera te está pidiendo a gritos salir a descubrir el mundo.
Qué buena sensación es esa la de empezar a planificar un destino, sobre todo cuando sabes que tendrás mucho tiempo para explorarlo. Al principio cuesta desconectar tanto, especialmente si eres un trabajador (empleado) como nosotros. Por eso buscamos todos los trucos posibles como enlazar festivos, añadir días extra, recuperar horas, hacemos auténticos malabares. Pero vale la pena, porque nada nos hace más felices que cumplir nuestros sueños de almas viajeras que nos invitan a embarcarnos en estas locuras.
Cuando logras organizar tus días para hacer un viaje así, la emoción te invade. Al principio, todo parece color de rosa, y eso es totalmente normal. Hasta que llega el momento de planificar de verdad y no, no te estoy desanimando, pero nos ha pasado, estás entusiasmado revisando todo, y de repente aparecen los primeros “peros”. Que suelen estar entre alguno de estos puntos como el presupuesto, la distancia, el transporte, las actividades, el clima, de repente surgen detalles que a primera vista no habías considerado. Pero esto también forma parte del proceso, el darte cuenta de que hay varios factores que necesitas evaluar antes de decidir tu destino.
Continuará …